Los luchadores O’Malley y Strickland critican la entrada de deportistas trans en el deporte femenino


Alana McLaughlin, luchadora transgénero y ex miembro de los cuerpos especiales del ejército estadounidense, se enfrentó y derrotó por sumisión (estrangulamiento por la espalda) a la francesa Celine Provost, el pasado 11 de septiembre. El combate duró poco más de tres minutos, como informa el diario deportivo Marca. Esta luchadora estadounidense conocida como “la Dama Salvaje” ha tenido muchos problemas para encontrar un rival dentro de la lucha femenina, ya que mide 1,82 metros y pesa 90 kilos. Se trata de la segunda luchadora transgénero después de Fallon Fox.

Nunca se había sentido tan inferior a su oponente

Fox fue la primera luchadora de MMA  transgénero y su combate más famoso es el que libró contra Tamikka Brents en 2015. La luchadora trans derrotó por K.O a su oponente en los dos primeros minutos del primer round y la hirió brutalmente ensangrentando su rostro. Brets sufrió daños en el hueso orbital y una conmoción cerebral. Tras el combate, aseguró que “nuca se había sentido tan dominada en su vida”, y también que aún habiendo luchado contra infinidad de mujeres, nunca había sentido la fuerza de la pelea como aquella noche. En resumen, la deportista afirmó que “nunca se había sentido tan inferior a su oponente”, tal y como leemos en MmaUno.

Varias voces autorizadas en el mundo de la lucha han salido al paso de la polémica. La  más demoledora es la del luchador Sean Strickland, que escribió en sus redes sociales lo siguiente: “Cambia tu nombre, llámate mujer…pero sigues siendo un maldito hombre, sal de la MMA femenina, cobarde”. Por su parte, el deportista Sean O’Malley aseguró que no cree que esté bien que  Alana Maclaughlin compita en MMA, ya que durante muchos años su fisionomía se ha visto condicionada por la acción de las hormonas masculinas.

Recibe las noticias de La Contra Tv en tu móvil a través de WhatsApp AQUÍ o de Telegram AQUÍ. O por Mail AQUÍ